La vida digital tampoco es perfecta

09 noviembre, 2015

d60de5a45ddb39bad1ed471a22a9cbf8Las redes sociales son la ventana a nuestra vida, colgamos y exponemos en un recuadro de 1:1 parte de nuestra realidad. Y, como en el cine y la televisión, hemos aprendido a montar decorados, encuadrar detalles y fingir el personaje protagonista de una historia que es la nuestra. Contamos en likes lo acertado de un modelito, el nuevo pintalabios adquirido o la última experiencia en la práctica de un deporte. Pero la realidad es que tras una foto de un look la cama se llena de prendas, practicando deporte se suda (no entiendo cómo las blogger no) y necesitas 400 fotos para salir bien en 1.

essena o'neil, real life, vida real,

Imagen de Essena en la que explica que para llegar a esta foto, se la realizó con 100 poses diferentes para que la barriga luciera perfecta y que el único objetivo era promocionar una marca de biquinis. Imagen: Elle UK

La constante exposición de una vida perfecta, con una iluminación de 10 y experiencias únicas ha originado esta última semana la renuncia a seguir formando parte de este modo de vida de Essena O’Neil. Esta modelo de 18 años y estrella de Instagram, cuenta con 687.000 followers, decidió de la noche a la mañana eliminar todas sus ídilicas fotografías, dejar su modo de vida y denunciarlo públicamente en su página web.


Sin darme cuenta, me he pasado la mayoría de mi vida adolescente siendo adicta a las redes sociales, la aprobacion social, condición social y mi apariencia física. Los medios sociales, especialmente la forma en los que los usé, no es real” , dijo Essena en su último post en Instagram


essena-oneill-man-repeller-instagrams-3

Imagen de Selena en la que explica que ese día tenia acné y se tuvo que poner mucho maquillaje para tapar las imperfecciones. Imagen: @essenaoneill

Ahora cuelga las fotos bajo el hashtag #socialmediaisnotreal y con el pie de foto explica lo que había detrás de cada una, es decir, que tras una sesión de foto hizo 500 poses, pasó 3 horas y el único objetivo era la promoción de una marca determinada. Destapa, en definitiva, el negocio orquestado en la ficticia realidad en la que se ha convertido el mundo egoblogger.

La realidad de Instagram es esta

La fotógrafa tailandesa Chompoo Baritone realizó una serie de fotografías en las que abría el plano a las fotos típicas de Instagram, para mostrar que detrás de una fotografía perfecta hay una realidad menos glamourosa. El resultado son unas imágenes realistas y en la que seguro algunos de nosotros nos hemos visto reflejados más de una vez.

Womenirl es otro ejemplo de “Real life” en el que muestran el día a día de las mujeres que son madres, trabajadoras y no filtran sus momentos diarios. La cuenta resulta realmente divertida, pues vemos los desastres de sus hijos, cómo acaba el salón tras haber jugado o el peligro de pintarse las uñas mientras tu hijo está despierto.

La apuesta por cuentas de Instagram a favor de mostrar la realidad menos idílica empieza a emerger como rechazo a un sistema en el que, de por sí para la mujer, nos obliga a una perfección imposible. Obviamente entiendo que la fotografía nos permite una ilusión, un deseo y nos invita a soñar, tal y como hacen las revistas de moda pero ¿nos hemos convertido nosotros también en marcas?

La identidad digital es uno de los puntos fuertes a tener en cuenta, cada vez más, por las empresas reclutadoras que obtienen información más allá del Curriculum en papel. Esta exposición obliga a cuidar una imagen y construir una marca personal entorno a uno mismo, eso que los estadounidenses llevan haciendo mucho tiempo: “saber venderse“.

37d384259ed98f79421b98601cac3e081cfe29c1

Hasta aquí perfecto, pero no olvidemos que la vida real no cabe en las aplicaciones de un Smartphone y que la red social debería ser un instrumento o ventana, pero no el objetivo último. La vida real no es perfecta, pero resulta tremendamente más sorprendente y espontánea.

Imagen de Portada: The glitter guide